Una gota más insiste sobre el suelo y me preguntás por enésima vez: cuándo vas a arreglar esa gotera?

Es más cómodo vaciar la cubeta y aprovechar para regar las plantas, eso seguro, pero la persistencia del agua terminará pudriendo la estructura. Y qué pasará cuando todo se caiga a pedazos? Acaso saldrás corriendo a cubrir tu interior con una lona o te hundirás en el lamento más profundo por no haber hecho a tiempo lo que debías? Desprenderse de la infección a tiempo acortará la recuperación, cortarte esa pierna que se ha desvanecido en la metralla no te permitirá correr la maratón, pero sí seguir viviendo y no morir desangrado de una manera patética, mientras te arrastrás a retaguardia.


Klosterruine Eldena bei Greifswald (1825). Caspar David Friedrich

Comentarios

Entradas más populares de este blog

El lecho.- (boceto)