Esta tarde la ley cayó sobre nuestros cuerpos. No les alcanzó con limitar los movimientos y atraparnos en redes legales a cada paso en falso, nos invitaron a comer aquello que les sobró, aquello que les conviene. Cerramos los ojos con mugre dentro de ellos! Aguantando así las falsas lágrimas de la irritación, que ciertamente molestan, pero poco importan ahora. Nos deslizaron una propuesta copuladora, procrear y mantener la rueda girando, para que puedan seguir robando. Tu negativa significará un hilo más en tu triste marioneta, un refuerzo de tuerca a tu insolente autonomía, una coerción más sobre tu alma.



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