A cada péndulo del reloj de la estación, encuentro una piedra de mis pinturas. Busco granjearme una reputación invaluable en un parlamento de hipócritas. Florecer en la oscuridad para luego caer como pluma en suelo. Sabré confiar en el instinto y al mismo tiempo superar mi biología? Las calandrias divisan el camino hacia una fértil procesión, los cuervos atentos esperan los residuos, un desvío del objetivo, un desaliento que pueda cobrar sentido, una caída que pueda alimentar la guadaña. Espiral de un tornillo sin tuerca o matriz diseñada en lejanía? El frenesí no se equivoca, nos encuentra más temprano que tarde en el molde de lo que olvidamos, de lo que quisimos escapar.



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