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Locos

Locos, estamos locos de remate, de remate bien locos, con ausencias neuronales, con estrés, con histerias, con reproches, con todo en la cabeza pero nada en el corazón, nos creemos dueños de nosotros mismos pero somos títeres de nuestros delirios, bien marcados están, jugando el papel mas importante, teniendo siempre el as de espada listo para gobernar nuestras actitudes.  Que locos estamos, que nadie quiere parar de girar, que nadie quiere dejar de inflar el globo, que nadie puede detenerse a pensar, a calmarse o meditar.  Hablamos de trabajo hasta en los fines de semana, hasta lo llevamos directo hasta la cama, los problemas son sanguijuelas que arrebatan esa sangre viva que nos queda en las venas.  Y uno se cree normal, con el poder de criticar a quien es diferente, de tildarlo de incoherente, de vagabundo sin razón, dejame decirte que todos estamos un poquito locos, que nos falta corazón . 
Mía es la culpa por no haber abusado de los límites del tiempo para poder verte, dejé que se cayeran todas las hojas del joven árbol de mi esquina y no hice nada, el pozo se secó, la flor se marchitó. Es el vacío que me queda, el vacío de un abrazo al aire, de unos brazos libres, de un corazón sin sangre, de un alma sin sueños, de un mueble sin brillo, de una pared sobria, de rocas secas por dentro. La tristeza, las lágrimas, el recuerdo tan fino de una risa pasajera, el rastro que dejó tu perfume y que el viento acarreó, de unos ojos con luz, un beso húmedo, una frase activa en la noche. Solo espero pronto volver a verte.
Veo en tus ojos inquietos, alguna pena, algún desconsuelo, algún cabo suelto.  Tal vez si hablamos y me contaras que es lo que buscas, estoy seguro de que ambos encontraremos una coincidencia, dando libertad a nuestra conciencia, llegaremos a buen puerto.  Has venido hasta aquí, para llenar tus pulmones con ese humo, para expulsar la histeria de tu cabeza, para desterrar aquella tristeza de tu corazón.  No estoy seguro de que triunfe,  Esa rebeldía repentina, la cual te mantiene viva, llena de luz.  Quisiera curarte, de aquel mal que te acompaña, ser tu trago alucinógeno, para contar poco a poco la historia de vos.  Enredar tus rizos, secar tus lagrimas, juntar los pedazos que dejaste por ahí, reconstruirte y emplazarte en aquel templo, allí donde pueda mirarte y sonreír, otra vez.

Nubes negras

Las nubes se posan sobre mi cabeza, como fotos que pasan sin cesar.  Fotos oscuras, cargadas de vacío, llenas de oscuridad.  Tan solo quiero tapar mis ojos, cerrarlos y ver solo la piel de mis parpados, pero ya es tarde. Las imágenes penetraron mi mente, me atormentan de dia y de noche, no importa si tengo mis ojos abiertos o cerrados, no importa si duermo o si espero.  Las fotos negras están ahí, paseándose por mi mente. Vea a donde vea, camine por donde camine, esas fotos siguen ahí, tan firmes ante mi.  He tratado de ponerle color a esas fotos, pero es inútil, mi pincel solo es monocromático. Ni mis lagrimas pueden siquiera decolorar esos cuadros, no hay sol que cambie su color ni sangre que los inmute. 

La Tregua

Un café en aquella confitería, un trago en el bar, una pitada, buscar formas en el cielo...  Cuanto valen esos placeres, esos estruendos de colores que nos alejan de la rutina tan vacía y gris, como los zapatos de los años 40, como cuando ves a un pariente tan ridículo, dispuesto uniforme en su ataúd, tan frio, como el hielo que dejaste en el vaso queriendo con el, zafar del mundo en que vivís, tan solo olvidar que derrochaste el dia y que no tuviste libre decisión sobre el mismo.  Y cuando compras la botella todo parece tan festivo, tan jocoso, tan explosivo. Y a medida que se acaba, la luz se escapa de tus ojos, sentís la muerte reírse de vos, lamentas los minutos perdidos, la plata tirada, la salud invertida en algo tan pasajero...  Y que te queda?   Me quedan los días que vienen, aprender de mis errores, dejar de hacer lo que me imponen para hacer lo que quiero, levantar la pluma que escribe el libro de mi destino, para torcer la ruta que me fue asignada....
Cuando te conocí, fuiste ese destello en las ruinas, ese pájaro cantante en el bosque, esa medicina anti rutina... Me inyecté tu mirada y lo pagué caro, mi alma quedó arraigada a tu presencia, casi dependiente de tu atención. Con el tiempo me liberé de los efectos, aunque algunas secuelas siguen, las llevo conmigo, aquí, en el pecho. Y eso que no conocí tu voz, y eso que nunca te ví.. Cuando abro las puertas del castillo observo mi cuerpo bañado de recuerdos, de sentimientos. Será por eso que vivo en la oscuridad, será mi cobardía la que me mantiene recluso de esta semana...? Será la vida que me mantiene en un letargo permanente, almacenado, fríamente conservado. Alienado, sin poder colmar, los pulmones con aires de libertad .

Encontrar una mujer.

Encontrar una mujer es algo complicado.  Ojala fuera tan fácil como pasear por un bosque y arrancar la flor mas bonita del árbol, como pasar por una tienda y elegir el chocolate mas rico, como ir al cabaret y quedarse con la mujer que tenga las manos mas suaves, los ojos mas bonitos..  Ojala fuera tan fácil como pescarse un resfriado, como elegir el canal favorito en la tele, como llamar al mozo y pedirle la carta, como buscar una palabra en el diccionario, como elegir el mejor destino al cual vacacionar, la mejor playa donde quedarse, como seguir la luna en bicicleta.