Entradas

Mostrando las entradas de 2017
Te cruzo todos los días, Ya se volvió una costumbre divina, Una casualidad tan repentina, Que ya forma parte de mi rutina. No sé tu nombre, menos tu apellido, Quizás en otra vida nos hemos conocido, Seguramente mis palabras te importen un comino, Coincido! A veces hasta yo pongo en silencio mis latidos. Siempre es la misma mirada, Primero a los ojos y después a la nada, En tus pupilas me quedo inmerso, Mi humilde recompensa es este verso.

Odio

Hoy salí con ganas de lastimar, de coronar a aquella persona que en mi camino se interponga. Con fuerza sobrehumana voy a estallar, ninguno va a imaginar con que intensidad voy a gritar. No se crea que esto es algo pasajero, le aseguro que voy a ser lo más certero, hoy mis objetivos no son nada placenteros. Una señora de la alta sociedad ante mi se presenta queriendo apoyar, su enorme trasero tan lleno de dinero, tan lleno de soledad, " Buen día señora la voy a dejar, así puede a su marido llamar, cuéntele cuantas cosas quiere comprar, lo suficiente para tapar ese miserable deseo material " Con esa forma arrogante de hablar, solo mi bronca va a provocar. El gran final está por llegar, ahora resulta que mi sinceridad la puso a llorar, después de todo aquello que me hizo pasar, cree que lástima me va a causar.
Zapatos con hebilla de bronce, piernas largas y cruzadas, blancas como las nubes que hoy descansan sobre nosotros. Un cuello que emana delicia y pureza, casi oculto por esa larga cabellera, color café con tintes oscuros. Con amplios manotazos, se acomodaba las puntas, dejando descubierto e indefenso aquel lunar próximo a sus ojos, con pestañas insolentes y a la defensiva de cualquier amenaza que pretendiera lastimar esas hermosas pupilas color marrón claro, casi tan claros como sus labios, más rosados que lo normal, sin maquillajes ni pinturas, auténticos y sinceros.