El salto.-
El duelo recién comienza. Con cada día que pasa se estremece mas mi alma. De solo pensar que voy a insertarme en una sociedad en la que abundan las malas proyecciones y escasean las buenas, tiembla mi boca de miedo, un miedo diferente a los demás, un miedo a ser consumido por esa sociedad que nos invita a ser mediocres, a ser peores a vivir sin sueños ni metas.