Entradas

Mostrando las entradas de diciembre, 2012

El salto.-

El duelo recién comienza. Con cada día que pasa se estremece mas mi alma. De solo pensar que voy a insertarme en una sociedad en la que abundan las malas proyecciones y escasean las buenas, tiembla mi boca de miedo, un miedo diferente a los demás, un miedo a ser consumido por esa sociedad que nos invita a ser mediocres, a ser peores a vivir sin sueños ni metas.

Miedos.-

Siempre estuve seguro de vos y ahora que no te veo dudo. ¿Acaso seguirá la llama de tu amor ardiendo igual que ayer? Quizás pueda olvidar tu ausencia o simplemente llenar tu vacío con objetos materiales, pero todo ese teatro culmina y vuelve mi nostalgia, me siento tan unido a vos en alma que a veces se vuelve difícil mirarme al espejo y verme solo, ver mis ojos y saber que algo o mejor dicho alguien tan importante me falta. De repente una lágrima asalta el frío campo donde tus besos atravesaron tan velozmente y derritieron el hielo interior. Se marcha la irritación de mis ojos, todo vuelve a la normalidad, vuelvo a mis tareas cotidianas, vuelvo a extrañarte. Mi dolor se vuelve grande y profundo, mi vida otra vez insuficiente, incompleta.

Algo inesperado.-

Algo inesperado, sucede que cuando creemos que estamos bien algo de repente nos choca, nos advierte que en la vida no todo es tan sencillo. Podemos ser eternos negadores, refugiándonos en vicios, escapando del error y seguir creyendo que todo sigue igual, que todo esta bien o podemos quedarnos shockeados. ¿Quién no se paralizó alguna vez ante un problema? ¿Quién no se detuvo para intentar analizar y ver el bache desde otra perspectiva? Algunos saltan la soga, otros por desgracia no pueden.

Mi primer misa redonda.-

Imagen
Fue increíble, todas las almas ricoteras y rockeras unidas cantando y festejando en la gran feria redonda. El espíritu de Patricio Rey carga sobre las almas y espaldas de los que acompañaron a la banda durante su vida, aquellos jóvenes que hoy envejecieron y nos legaron el espíritu ricotero. No sabíamos si él era artista o nosotros, quizás contemplaba como nosotros entrábamos en trance al compás de su hermosa guitarra, sus riffs o sus solos. Con cada canción aumentaba nuestra euforia. Todos teníamos sudor ajeno, eso era lo mas asqueroso aunque lo menos importante, todos compartíamos el mismo sentimiento esa noche. Ojala perdure esa pasión, el espíritu de patricio rey que vive en cada uno de nosotros y aumenta su llama con cada misa. Gracias Skay por mantener vivo y latente el corazón redondo. Sábado ocho de diciembre del 2012... ...para siempre tatuado en mi alma.