Solo al costado del camino veo luces pasajeras, sonrisas que persisten, manos que se enfrían, besos que se van. Adentrarme a lo más oculto de mi alma solo para descubrir cuando empecé a morir. Quiero ver cuando se escapó el brillo de mis ojos, cuando te perdí. Bajan estrellas esta noche con intenciones de hacerme feliz, al no obtener respuesta se marchan, desisten. No encuentro volante para mi situación ni cura a mi dolor. Solo trato de ir para adelante, creo que es lo mejor. Trozos de hielo en mi piel, me desangro casi sin parar. Duermo esperando que me vengas a levantar. Me despierta un grito de agonía. No sé que me alteró más, si tener a la muerte a mi lado o la cruda realidad de no haberte dado un último beso y entregarte tan sutilmente al encuentro de otros brazos... Sin poder decirte al oído que te amo... Sin poder desearte que seas muy feliz...