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Mostrando las entradas de marzo, 2020

Un día de cuarentena

Un día como cada día, me cansé de bañarme de la forma mortal, o común y corriente. No tuve mejor idea que colocar el tapón en el desagüe y dejar que el agua se acumule entre los dedos de mis pies. Pasó de lluvia a charco y de charco a marea baja, para luego ser un mar, un riachuelo. Cerré la canilla y me senté en la postura preestablecida por el diseñador de la bañera, dispuse mis manos en los apoya brazos y mí espalda en el respaldo. Respiré profundamente varias veces. Mientras fumaba un cigarrillo, me fui deslizando hasta que el agua tapó mí ombligo. Me preocupó que mí pelo se ensucie o se haga daño con el agua enjabonada, así que tomé la medidas necesarias procurando no deslizar más de la cuenta. La puta gotera de la canilla inferior o "la de abajo" siguió sin cambios con lo suyo, molestando con esa gotera incesante, pero el que cambió fui yo, quién en ese momento, dejé de verlo como una molestia y empecé a verlo como un ritmo, un trance. Quise marcar el tiempo c...

Un Dibujito

Como quien se encarga siempre de llorar, huyo, escapo, apago mis ojos, enciendo mis oidos, odio a quien no me entiende y juzga mis escritos por la pinta de los picos. Conocer es el primer paso para comprender, por eso, dibujo una lina fina como una suerte de puente levadizo entre tu dibujo y el mio, entre tu silueta y mis lineas delgadas y negras, vulgarmente llamados trazos. Dentro del globo, me dibujaron 2 cejas, dos puntos, es decir que solo tengo pupilas contraídas para que tu luz no me encandile al verte llegar, y como boca tengo una V de Victoria, cansada de tanto sonreir. En la mano tengo fuerza, calculo que por el ancho del bicep, pero está tan vacía... Y es que ni los dedos tengo, tengo mucho para dar, un gran espacio en blanco a mi alrededor, y de repente vuelo, floto desde mi lugar, ya que no tengo suelo, ni ladrillos negros, ni perfecta tierra de apoyo. Si es que floto, diganme, pues significa que vuelo y si vuelo podré aplacar la ansiedad y evitar que vengas hacia mi,...
A veces tomo forma de aquello que llama mí atención. Un tipo con piernas cruzadas, mirando absorto a la nada, con un cigarrillo quemando su índice, pero tal es su preocupación que eso es nada a comparación con sus problemas de hoy. Que triste que no pueda ver más allá de su aura, ni más adentro que su ropa, la introspección es algo que dejó olvidado en la niñez o nunca desarrolló. Una mujer que espera ansiosa a cruzar la calle, dobla y desdobla un papel entre sus dedos, dándole formas, haciéndole pliegues, pisando las puntas, estirando los lados... Mueve su mirada de coche tras coche, calculando el momento justo para pasar, sacando la probabilidad y la estadística más crítica, la que puede cargar con su vida, y todo por qué? Por llegar antes a su destino, destino incierto de hecho. Luego de esto, con alcohol borro la mente, al igual que la pizarra que me acompaña de adolescente. La cabeza está más liviana y ya no retengo nada, quedé ileso de tales sentimientos, pensamientos qu...
Qué esperas que suceda? Que se siente junto a tu lado? Por eso bajas la mirada y demostrás tus nervios con una sonrisa? O es solo que pensaste algo excitante que te eyectó de la realidad? Pero no hay pretextos ni motivos para sonreír, al menos en tu mundo, en el mío deben dar explicaciones al rey, al príncipe y a cada peón. El yugo de los que están arriba o atrás en el ajedrez limita lo que soy, lo que digo y hago, como una opresión, una especie de sometimiento implícito, atado a haber nacido en este mundo inmundo, inerte, desnudo, como aquel me trajo. Aquel o mí madre? Ponemos demasiado en sus manos, como si tuviera los piolines de cada hecho que ocurre en la faz de la tierra, que hace y deshace a destajo, que planta y trasplanta vidas de aquí a allá, que construye y destruye las rutas, los puentes interpersonales. Y nos deja a nosotros tomando el rol de marionetas, siendo piezas en un tablero, colgando de un cable finito a sus gordos dedos evolutivos y certeros, alabad...