Estrategia.-
Había jugado mal la carta, me di cuenta tarde, si quizás hubiera previsto eso a tiempo quizás me hubiese salvado. ¿Como pude tener el descaro incluso de reírme? Tal atrocidad no puede compararse a una falta moral normal. Traicioné a mis ideales, a mi colega y a mi mismo. Espero no ocurra mas por mucho tiempo.