Entradas

Mostrando las entradas de julio, 2022
Perdón pero discrepo, no creo que contarle las arrugas al atardecer sea una pérdida de tiempo. Acompañado de unos mates y de las dulces pulsaciones de un piano, podría acampar horas sin más reparo que los colores del cielo, la apertura de la noche me dará una bienvenida fría a esta altura del año, pero el brillo de mis ojos no se irá con el correr de las horas. Olores de cenas ajenas me harán notar cuánto ha pasado desde que me senté en el balcón dispuesto y sin más pretensiones que mirar hacia arriba, que disfrutar de la suave brisa, como una tregua del invierno que nos mantenía encerrados, mirando a través de una ventana, muchas veces empañada.
Tapando el sol con la mano, escondiendo muecas con mascarillas, alejando los ojos del cielo para ocuparlos y ocultarlos en la pantalla. Desplazando con los dedos estímulos que dispersarán la tensión y la atención de aquello que solíamos llamar sentimientos. Mendigando anestesias, alejando melancolía, nostalgias de tiempos mejores, dolores recientes y abandonando ese impulso destructivo que enciende la mecha interna de la ira. La respuesta justa a cada problema: - Auriculares para no escuchar lamentos, lamentos que alguien debe expresar para no corroer más su alma, alma que permanece alejada de la alegría que alguna vez sintió. - Vitaminas para contrarrestar el efecto nocivo y depresivo que el mal humor social propaga como nido de hormigas un día de lluvia, que contamina como petróleo en agua limpia. - Anteojos de sol baratos, que dañarán la vista lentamente, evitando el contacto con la gente que pasó de trabajar a pedir comida. - Ropa tan gruesa, tan fría que permanecerá inmóvil ante l...