Desde lo alto de esta montaña veo las camionetas pasar por la ruta. Con los binoculares invado la privacidad y penetro los parabrisas husmeando los rostros de los conductores. Mis parientes aborrecen desde el cielo esta intromisión, pero si fueran tan omnipotentes como supongo, se darían cuenta de que mi objetivo no es fisgonear, es encontrarte. Ardua tarea en esta sociedad donde todas las hormigas se parecen, todas tienen patas, todas caminan apresuradas, pero solo una tiene los ojos que busco, solo una reúne en unos cuantos centímetros un manojo de rasgos que desencadenan en mí, una estimulante ráfaga de sentimientos. La constante vigilancia se detiene solo ante fatigas oculares, pero retomo mi actividad tan pronto como mi naturaleza lo permite. Aunque una vez me atrapaste, alegaste que pasaste de noche cuando volvías cansada del trabajo y en una contra vigilancia me viste lejos, en el mundo de los sueños, y yo no pude más que admitir la verdad, excusándome en los límites del humano, en mis errores de diseño, en mi pecado original.
Estamos aquí reunidos para platicar sobre el soporte físico y emocional que brinda la carne humana a la megalómana idea de la mente. Qué sería de la paciencia y el descanso sin ese cuerpo que reposa? Qué pasaría si la mezcla cada vez más heterogénea de ideas y principios no encontrara boca para hacerse oír? Serviría igual un cuerpo mudo u otro con gran caudal de voz? Qué pasaría si ese cuerpo se quedara arrojado en algún basural? Si su vida no vale nada, por qué habría de hacerlo el pobre aire que empuje desde su diafragma? Entenderá usted que el poderío de esa masa vale por su apariencia. Cuando madure, disipará aquella ilusión que venda sus ojos y lo hace ignorar la realidad del mundo en el cual vivimos. Comprenderá que es más rentable invertir en cirugía estética que en asquerosos y mundanos libros de feria, que solo congregan cabellos y pedazos de piel muerta de sus dueños anteriores. El camino virtuoso del éxito empieza por el peldaño de la simpatía más que la introversión, por la...
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