Así como el ladrido manifiesta las intenciones de ese perro, mis textos harán públicas las mías. Definiré con cada letra, cada palabra aquello que no pueda decir cuando las cuerdas vocales no vibren y la voz no salga, cuando la congoja me deje fuera del juego del sonido. Los párrafos corren con ventaja, no se empastan, no hace falta gritar para decir o susurrar para no irritar, no se ven censuradas por la repentina angustia o enardecidas por la euforia. Al igual que una pintura, se reconoce al autor por sus trazos, por sus rebusques, por sus recursos. Uno se vuelve sommelier de fragmentos en los que encontrará, entre otras cosas, pedacitos de su alma volcados en meros renglones de papel, difuminados por el devenir cotidiano. El original cotizará en bolsa pues tendrá tachaduras, lágrimas ya secas, manchas de café o simplemente dibujos que retroalimentan la redacción.
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Mostrando las entradas de noviembre, 2023
Café, pan y mermelada
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Martín Bassi
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Ningún consumista podría digerir que con tan poco encuentro la satisfacción. Sonrisas y risas por tal motivo no pueden ser sino explicadas por un contexto social que reúne la humildad y la simplicidad desde su mismo barro, desde la sociedad hacia los individuos. Escudos invisibles lo amparan de tanta publicidad, de las necesidades comerciales infundadas y ajenas, del río que fuerte trata de llevarlo en su corriente material. Acaso su cuerpo fue hecho de lujos o es producto de los más ordinario de la naturaleza?
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Martín Bassi
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La aparición de un diminuto gorrión, perturbó el micro sueño de aquel varón. El brusco despertar alejó al buscador de migas, pero la codicia por un premio mayor junto al zapato del humano lo llevó a reincidir. De haber querido, lo habría aplastado, hubiera terminado con su vida en menos de un segundo, y hasta hubiera sido un acto cristiano! Una vaga lección sobre los peligros de la codicia, empero, que grandeza y que responsabilidad se requiere cuando se tiene la vida del otro en la mira del fusil, cuando se tiene el puñal en una mano y el corazón latiendo en la otra. En el momento en el cual se reconoce la debilidad y se decide respetarla, el alma se eleva. Por el contrario, cuando se decide herir y/o destruir, se cruza un límite delicado hacia la crueldad, crueldad que encontrará redención en el arrepentimiento, más no en el disfrute.
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Martín Bassi
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Una desagradable sorpresa me esperaba al inicio de la noche. Encontré algo oscuro que apenas se movía al cerrar la puerta de casa. Aún sin lentes pude distinguir una sucia rata, y algo de sangre en el suelo. No grité, no huí. Al ver como la muerte se apoderaba de ella con cada tick del reloj, solo pude sentarme a su lado. Las hormigas, al igual que cuervos terrestres, no tardaron en dar con ella y acudieron felices a un banquete garantizado. Me pregunto: no es inhumano ver a un ser vivo desangrarse y no hacer nada? Por más repulsiva y desagradable que sea. No quise tocarla ni con una prenda de vestir, pues venía a mi mente The Wall y tarareaba Comfortably Numb, lo único que me faltaba era enfermarme. Solo encendí un cigarrillo y liberaba el humo en dirección al cielo, acaso buscando una respuesta. La muerte me acompañaba con un reloj de arena en su mano, impaciente, preguntando cuando dejaría de moverse aquella que sufría sin emitir sonido alguno, pero vibraba de dolor al compás del fr...