Qué pasaría si de repente mi piel se pudre en blancas y rojas ampollas y mi voz se anuda por completo, Ya no puedo decirte te quiero y quedó tan lejos ese deseo y esos miedos. Que sentiría de verme al espejo, todo hinchado, dolido, algo anestesiado, con el mismo nombre y apellido pero tan destruido? A donde se fueron las ganas de formar una familia? de recorrer América latina en una kombi amarilla? Me demoran esas pastillas y el yeso en mi pantorrilla, quise agarrar la tijera y terminar con esta vida, pero la gravedad impide mi suicidio con suma crueldad, no puedo adelantar la tele, cambiar de radio ni borrar mi pizarra. Noto como la pantalla se desvanece, una hormiga se lleva los restos del almuerzo y como la mosca procrea en mis heces. Todo pasa y yo acá, atado de pies y manos, con un chaleco blanco y alguna que otra sonrisa, sin mis remedios me convierto en mona lisa. Aunque tengo un palpito de que algo cambia, las agujas pasan y en algún momento, siempre se repite esa hora...
Entradas
Mostrando las entradas de enero, 2020