Cerré el libro y encontré la madrugada. Por qué no me avisaste? La torta estaba por la mitad, la cuenta paga con la propina en la mesa, todo había terminado. En qué momento te fuiste? No te escuché salir, la puerta es vieja y rechina pero no la escuché quejarse, te evaporaste como el alcohol de mi bebida. Cuánto tiempo pasó? Mi pelo ha crecido, mis piernas se durmieron, el cuello entumecido evidencia una precaria posición. Mi nariz sangra sin un rasguño, mi boca apenas contiene saliva, quiero hablar y mi mente enhebra palabras que mi lengua no puede soltar. Grito y nadie me ve, acaso estoy vivo o ya me fugué?
Retrato de Madame Ginoux (1888). Vincent Van Gogh
Comentarios
Publicar un comentario