Cómo puedo respetarte si no te veo? No te creo.

Seguir las convenciones es caminar sin botas por un sendero inundado y con la garantía de caer tarde o temprano en una boca de tormenta. No sería mejor mudarme a una manada distinta que no esté marcada y así tal vez no sentirme tan hereje cuando sea yo mismo y camine por el fleje de la moral preestablecida?

Cortar con tijera los ductos de comunicación hacia los reclamos conservadores y antiguos, que vuelven tradicionalmente algunas veces al año con sus rígidas pautas y monótonos deberes, donde la libertad se paga con limosnas y la paz se consigue con vacías oraciones recitadas de memoria, para un adentro que no escucha, para un afuera que colapsa.


Gólgota (1900). Edvard Munch 


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