Elucubro teorías sobre el fin de mi vida.
Las encuentro cercanas,
en una tenebrosa esquina,
tras una pelea absurda
por una cuenta que no se pagó.
O más bien lejanas:
quedándome tieso por la edad,
efecto dominó.
El día que desee
gatillar un arma de flores
aseguraré un gran caudal musical.
No quisiera que los fantasmas del pasado
me encuentren serio y tenso
en el momento de la balanza,
del tedio.
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