Siento desprecio, me da asco tu sonrisa falsa de dientes prefabricados y tus ojos viendo sin mirar a quien te habla.
Tus opiniones son como misiles sin respuesta, tus políticas ingenuas de tirar la piedra y esconder la mano, sin empatía, sin reserva.
Decoras cada acto tomando tu pelo entre los dedos, mostrando uñas pintadas como un óleo fresco, de colores y texturas que solo se ven en las vanas lujurias de televisión.

He de ser políticamente correcto y reflejarte fielmente tu falsedad con una sonrisa fría, momentánea, temporal, todo para que no te ofendas y no te des cuenta de que sacas lo peor de mí, de que encuentro en vos, mí contraparte de poder y más aflora mí resistencia contra los de tu especie, creídos superdesarrollados a fuerza de billeteras, a suerte de tirar dados en sótanos y de decidir destinos de miles de vidas.

Que queda para nosotros, los que somos parte de ese decorado acuarela donde ustedes contrastan y nosotros somos el triste fondo base?

Comentarios

Entradas más populares de este blog

El lecho.- (boceto)