De goteras y vasos


Gotera incesante, estrés que crece con cada molécula de agua hasta estallar en cólera.
El momento justo coincide al llenarse el vaso, cuando las gotas empiezan a escurrirse delicadamente por los bordes, y por el contrario tan brutalmente al impactar en el radio de dicho vaso.
Cómo dios hizo tal martirio posible?? Y si no es dios, que venga alguien a dar la cara!
A explicarme si hacía falta provocar nuestra furia con algo tan molesto.

Será nuestro subconsciente molestándonos nuevamente?
Si sabemos que al poner el vaso debajo de la gotera, en algún momento se llena, por qué dejamos que junte agua hasta el hartazgo?

No se puede ser un poco más consciente y anticipar que debido a su capacidad va a rebalsar?
Y doblo la apuesta!
Cuántas noches se necesitan para comprobar empíricamente que en su llenado lento pero constante, induce un martirio para nuestro cerebro?

No será que reaccionamos igual en la vida?
Digo, como nuestro vacito de agua, aguantamos, reservamos cada gota sin quejas más que algún eco de rebote...
Y que al llenarnos desbordamos, lógicamente.
Algo de agua se pierde, y necesitamos con urgencia vaciar el vaso para poder así, volver al día a día a guardar agua nueva.
Ese acto de vaciar, queda a libre interpretación del lector, alguien podría pensar en vaciar sus huevos confiando que esa es su válvula de descarga, u otros en pasar el líquido a su cerveza, para luego procesarlo lentamente.

Es cierto que las bebidas se componen de alcohol, pero también se componen de agua. Será que aportamos el agua que cargamos en nuestras espaldas en ese vaso de cerveza, cada viernes, sábado, o cada día de semana, para no rebalsar tan seguido?

Será que tomamos y tomamos alcohol para adormecer al oído y así olvidar el incesante recuerdo de ese vaso que se está llenando?

O simplemente buscamos olvidar suplicios cotidianos y a la vez buscar que con el tiempo se evapore el agua?

No creo que esté tan mal ser vaso, sin embargo, creo que es importante procesar agua diariamente para que no rebalse y salpique en nuestros rostros.
Y si es inminente y frecuente el desborde... Pues pelear para poner un vaso más grande!

Pareciera que retrasar el colapso da cierto alivio, bueno, la lógica me dice que con más capacidad se retrasa más el llenado, cosa que no parece alocada, siempre y cuando las gotas que caigan conserven su naturaleza de gotas y no se transformen en ríos, porque ahí si, no hay vaso que aguante.

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