El suero sigue decantando una decrépita gota de cordura, pero aún no he podido curarme.

Los momentos pasan como naves espaciales, con años luz de diferencia y nuestras primitivas mentes solo alcanzan a procesar a un ritmo lento aquello tan superficial. La diferencia en la cadencia me exaspera, me revienta ser humano! Pero que suerte poder sentir. Que bueno que guardemos un punto débil, un flanco sin defender en esta guerra para que penetre aquello tan bello que aclara el mosaico que la vida ha ennegrecido. Y no es casual quedarse sin munición cuando el reflejo asoma la cabeza, quién quisiera ametrallarse la razón sin piedad y diluirse como olor en el viento?

Una luz a la distancia alcanzará a iluminar el sendero hacia la verdad. Las veces que el camino sea barro y los zapatos empasten voluntades, tu voz será el inquebrantable deseo de vida, la risa que le pondrá color al silencio.



Pensamientos al viento (2020). S.P. Balcarcel

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