Último suspiro.-


Palabras y plegarias contaminan el aire. Ya dejé la botella en el mar, ya intenté con señales de humo, no pruebo la telepatía porque no tengo esperanza alguna de que funcione. Se acabaron las posibilidades de contactarte. Me siento preso, preso de tu imagen, de tus recuerdos. Me siento en mi cama a meditar y miro por la ventana como las nubes siguen su curso, nunca miran atrás nunca se detienen mientras haya un viento que las impulse. Todos necesitamos ese motor que nos lleve al lugar al que queremos ir, sin el no vamos a ningún lado. Quizás no este preso, quizás permanezca inmóvil sin motor, sin energía… Esperando que me puedas ayudar.

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