Deconstrucción
Tras un baño caliente, confundiendo lágrimas con agua, llevas la toalla a tus ojos y de repente todo se hizo cartón.
Ni los besos pudieron salvarte, vos sólo te fuiste por ese camino sin señales, sin salida, sabías que no tenías retorno, que era un viaje de ida, pero siempre la cabeza contra la pared, las anteojeras de caballo quitándote el panorama y esa inconsistencia que te caracteriza.
Para salir, probas cortar lo que ves con una tijera,
le das forma de rompecabezas
y esperas armar todas las piezas.
Toda la sala se vuelve un juego, no hay colores, ni referencias que te ayuden a armar todo lo que hiciste, pero quién quiere volver a armar esa estructura cuando observa algo nuevo detrás..?
Otro fondo que se asoma, un rayo de luz que compromete la oscuridad de tus ojos, que al mirarlo logras descomponerlo y jugar con los colores, logras entre azules, rojos y verdes, otro poco blanco y amarillo y de pronto te haces un niño devuelta, devuelta la cabeza limpia, no hay más fantasmas, no hay más gritos ni dolores, no hay temblores en tu sien, ni molestias en tus brazos, solo un cuaderno con la tarea para mañana.
Tus ahorros se han ido por la ventana, se volaron los billetes, se quemaron las acciones de esa empresa que no dio frutos, se fueron las obligaciones, los ingresos brutos.
Empecé a sacar la piel seca de uno de mis brazos, como si me hubiera quemado en el verano, encontré piel más curtida, encontré que se hacía todo más grande.
Llegué quitando las cáscaras hasta mi rostro, y volví a hacer grande, pese a caer en la desilusión, sonreí diciendo:
Un hombre nuevo soy
Comentarios
Publicar un comentario