La gran muestra
Tachando días en el calendario me di cuenta que llegó la gran muestra, la primera, la que te dan nervios por más que no quieras, por más que te mientas, tu paz no está intacta, no sos inmune a esa emoción que el espectáculo te genera.
Todas las figuras, todas tus ideas, las que en cada entrenamiento sacaste de la galera o copiaste mirando a alguien que destilaba experiencia, todo se junta en tus venas, sangre en el corazón, en tu cabeza por todas partes circula inquieta.
Miedo a que no salga, miedo a perderse, miedo a no transmitir lo que se quiere, miedo a que esa venda se desate antes de tiempo, a que el truco que salió siempre no se de en este encuentro...
De qué te sirve tanto miedo si lo que la gente ve no es eso? No vienen a verte nervioso, vienen a ver como sonreís ahí arriba, a sacarse la duda de qué te pone tan feliz cada día, por qué salís de cada entrenamiento con tanta alegría, que tanto hay detrás de esa puerta y en ese par de cuerdas que te llena el alma y sobretodo de energía!
Cuando las luces se enciendan y cruces miradas con quiénes estén atentos a cada movimiento, a cada momento, no importa la técnica ni la perfección, lo que vale es la alegría y devoción ante esos ojos que se abren, que se asombran, el Punto de entrada a su corazón, hacerles sentir lo que es volar estando sentados es nuestra gran misión.
Todas las figuras, todas tus ideas, las que en cada entrenamiento sacaste de la galera o copiaste mirando a alguien que destilaba experiencia, todo se junta en tus venas, sangre en el corazón, en tu cabeza por todas partes circula inquieta.
Miedo a que no salga, miedo a perderse, miedo a no transmitir lo que se quiere, miedo a que esa venda se desate antes de tiempo, a que el truco que salió siempre no se de en este encuentro...
De qué te sirve tanto miedo si lo que la gente ve no es eso? No vienen a verte nervioso, vienen a ver como sonreís ahí arriba, a sacarse la duda de qué te pone tan feliz cada día, por qué salís de cada entrenamiento con tanta alegría, que tanto hay detrás de esa puerta y en ese par de cuerdas que te llena el alma y sobretodo de energía!
Cuando las luces se enciendan y cruces miradas con quiénes estén atentos a cada movimiento, a cada momento, no importa la técnica ni la perfección, lo que vale es la alegría y devoción ante esos ojos que se abren, que se asombran, el Punto de entrada a su corazón, hacerles sentir lo que es volar estando sentados es nuestra gran misión.
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