Miedos.-
Siempre estuve seguro de vos y ahora que no te veo dudo. ¿Acaso
seguirá la llama de tu amor ardiendo igual que ayer? Quizás pueda olvidar tu
ausencia o simplemente llenar tu vacío con objetos materiales, pero todo ese teatro
culmina y vuelve mi nostalgia, me siento tan unido a vos en alma que a veces se
vuelve difícil mirarme al espejo y verme solo, ver mis ojos y saber que algo o
mejor dicho alguien tan importante me falta.
De repente una lágrima asalta el frío campo donde tus besos
atravesaron tan velozmente y derritieron el hielo interior. Se marcha la
irritación de mis ojos, todo vuelve a la normalidad, vuelvo a mis tareas
cotidianas, vuelvo a extrañarte. Mi dolor se vuelve grande y profundo, mi vida
otra vez insuficiente, incompleta.
Comentarios
Publicar un comentario