Estrategia.-
Había
jugado mal la carta, me di cuenta tarde, si quizás hubiera previsto eso a
tiempo quizás me hubiese salvado. ¿Como pude tener el descaro incluso de reírme? Tal
atrocidad no puede compararse a una falta moral normal. Traicioné a mis
ideales, a mi colega y a mi mismo. Espero no ocurra mas por mucho tiempo.
De las historias pasadas uno aprende, no necesariamente a no repetirlo.. Las traiciones, muchas veces son llevadas a cabo sin el querer de uno mismo, pero a veces son para el bien del otro. Lo que uno deberia analizar es si valio la pena.
ResponderBorrar